Hola. Me presentaré. Soy Javi. El camarero del bar de la esquina. Si, el alto. Eso es. Al que con vuestras prisas estresais cada mañana pidiéndole un cafe con leche y una de churros que dejareís por la mitad, porque a los dos minutos de estar sentados saldréis corriendo a cumplir con vuestra jornada laboral. Al que le decis a la hora de la comida que solo teneis media hora, que digo media hora, veinte minutos, y que teneis mucha prisa. Y el se esmera por serviros lo mas rápidamente y lo mejor posible, teniendo en cuenta que para vosotros, el mejor servicio es el servicio rápido. Que digo rápido. Superrápido. Y os ve como engullís la comida en menos de diez minutos, y que presa de vuestro estres y vuestra aceleración levantaís la mano para que os cobre, sin importaros que vaya con las manos cargadas de platos, o con una bandeja llena de bebidas. Y me llamaís de "tu".
-"¡Oye tu, cóbrate!".
O simplemente me llamáis como a una mascota.
-¡Oiga, Tchsssssss, tchsssss!
¿Me conoceis ya? ¡Si, hombre! El que os aguanta cuando os poneis pesados cuando váis pedo. El que os escucha cuando estaís deprimidos. Cuando estaís solos. Al que le pedís una cafe con leche desnatada, ni muy fria ni muy caliente, con sacarina; porque estaís guadando la linea, me decís, para después pediros una hamburguesa con suplemento de queso, con suplemento de bakon, con cebolla caramelizada, con patatas fritas...A hacer puñetas la linea.
¿Ya caéis? Soy yo. Vuestro camarero de cabecera.
Ya sabeis quien soy. Hasta mañana. Os espero en el bar. Y aquí en el blog. Ya sabéis lo dura que es mi profesión. No me la hagais vosotros más dura. Tened paciencia, y comprended que solo tengo dos manos y dos piernas, como vosotros. Un saludo.
sábado, 18 de octubre de 2008
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