El mejor barómetro económico para medir la crisis, es sin duda una cafetería, un bar de copas, un restaurante. Aquí en España en general y en Madrid en particular, la "bebienda" y la "comienda" fuera de casa, no se perdona por mucha crisis que haya. Desde mi puesto de "camareta" en una de las zonas privilegiadas del centro de Madrid, donde el pigerío campa a sus anchas, lo veo a diario.
En mi trabajo atiendo a tres tipos de clientes:
a/ -Yupis con sueldo base bajo, pero con comisiones altísimas por venta de activos financieros, seguros, y demás bombas económicas. Estos individuos suelen ir sobrados de cartera, y te suelen pagar cada dia con una targeta de crédito distinta, pues suelen tener varias. Algún dia que otro suelen dejar de lado el menú para pedir carta, pues su situación económica les permite cometer algún que otro dispendio a la semana, aunque alguno ya se le ve últimamente cometer pocos dispendios, pues la situación ultimamente los debe tener con retortujones frecuentes de barriga.
b/ -Becarios con la carrera de económicas acabada, con master en universidad americana pagado por papá (En el caso de que tenga papá pudiente, en el caso de no tenerlo, ajo y agua) y con inglés hablado y escrito y conocimientos de francés, chino, alemán y japonés (Esto es para maquillar el currículum). Suelen estar mal pagados (Mil eurillos mensuales) Eso si, la comida se la paga la empresa dándoles los famosos talones de comidas, con lo cual de propina ni hablamos. La carta ni la miran, y algunos ni el menú, pasando directamente a los sandwiches (En sus variedades mixta, vegetal o corty), con lo que acumulan talones que sueltan el viernes por la tarde en las rondas de cubatas con los/las compis de la ofi.
c/ -Señoras de la tercera edad, con marido con pensión dosmileurista, militar retirado, juez o abogado jubilado, en fin, señora de. A estas señoras le las suele denominar seiscientos por el excesivo tiempo que están ocupando sitio en el local y por lo poco que consumen. Su hora de visita a la cafetería es por la tarde antes de la misa de 8 o después de la misma. Son consumidoras compulsivas de chocolate y churros, lo cual les debe hacer hablar por los codos y en voz ALTA Y CLARA e interrumpiendose continuamente unas a otras. Son más asiduas en el local en la temporada de otoño/invierno. Se las puede conocer facilmente por el voluminoso abrigo de pieles que llevan puesto y que no se quitan aunque la calefacción del local esté puesta a 24º.
Trabajando en esta zona de Madrid y con esta clientela comprenderéis que no vea ningun atisbo de crisis. Así que haber si se anima otro camareta que trabaje en una zona menos pudiente para que nos diga como se vive la dichosa crisis en el barrio en el que él trabaja. De todos modos, por lo que veo en mi curro a diario, me parece que la crisis siempre nos toca sufrirla a los mismos.
sábado, 18 de octubre de 2008
Es duro ser camarero.
Hola. Me presentaré. Soy Javi. El camarero del bar de la esquina. Si, el alto. Eso es. Al que con vuestras prisas estresais cada mañana pidiéndole un cafe con leche y una de churros que dejareís por la mitad, porque a los dos minutos de estar sentados saldréis corriendo a cumplir con vuestra jornada laboral. Al que le decis a la hora de la comida que solo teneis media hora, que digo media hora, veinte minutos, y que teneis mucha prisa. Y el se esmera por serviros lo mas rápidamente y lo mejor posible, teniendo en cuenta que para vosotros, el mejor servicio es el servicio rápido. Que digo rápido. Superrápido. Y os ve como engullís la comida en menos de diez minutos, y que presa de vuestro estres y vuestra aceleración levantaís la mano para que os cobre, sin importaros que vaya con las manos cargadas de platos, o con una bandeja llena de bebidas. Y me llamaís de "tu".
-"¡Oye tu, cóbrate!".
O simplemente me llamáis como a una mascota.
-¡Oiga, Tchsssssss, tchsssss!
¿Me conoceis ya? ¡Si, hombre! El que os aguanta cuando os poneis pesados cuando váis pedo. El que os escucha cuando estaís deprimidos. Cuando estaís solos. Al que le pedís una cafe con leche desnatada, ni muy fria ni muy caliente, con sacarina; porque estaís guadando la linea, me decís, para después pediros una hamburguesa con suplemento de queso, con suplemento de bakon, con cebolla caramelizada, con patatas fritas...A hacer puñetas la linea.
¿Ya caéis? Soy yo. Vuestro camarero de cabecera.
Ya sabeis quien soy. Hasta mañana. Os espero en el bar. Y aquí en el blog. Ya sabéis lo dura que es mi profesión. No me la hagais vosotros más dura. Tened paciencia, y comprended que solo tengo dos manos y dos piernas, como vosotros. Un saludo.
-"¡Oye tu, cóbrate!".
O simplemente me llamáis como a una mascota.
-¡Oiga, Tchsssssss, tchsssss!
¿Me conoceis ya? ¡Si, hombre! El que os aguanta cuando os poneis pesados cuando váis pedo. El que os escucha cuando estaís deprimidos. Cuando estaís solos. Al que le pedís una cafe con leche desnatada, ni muy fria ni muy caliente, con sacarina; porque estaís guadando la linea, me decís, para después pediros una hamburguesa con suplemento de queso, con suplemento de bakon, con cebolla caramelizada, con patatas fritas...A hacer puñetas la linea.
¿Ya caéis? Soy yo. Vuestro camarero de cabecera.
Ya sabeis quien soy. Hasta mañana. Os espero en el bar. Y aquí en el blog. Ya sabéis lo dura que es mi profesión. No me la hagais vosotros más dura. Tened paciencia, y comprended que solo tengo dos manos y dos piernas, como vosotros. Un saludo.
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